Turismo étnico. Algunos lugares tienen mayor estructura comercial, otros más alejados se mantienen en la más preservada intimidad

Guaraníes, el pasado que sigue vivo

:: La cultura guaraní puede ser apreciada, vivida y disfrutada en varios puntos de la provincia.

Misiones ofrece una oportunidad única para conocer la cultura guaraní, una raza aborigen con cualidades tan particulares como interesantes.
Medio centenar de comunidades se dispersan por todo el territorio provincial y algunas están abiertas a los visitantes, que además de conocer en vivo esta milenaria cultura y su gente, pueden comprar artesanía o vivir alguna de las ancestrales ceremonias religiosas.
Las comunidades Mbya de Misiones están en su mayoría en tierras fiscales, y algunas de ellas cuentan con escuelas bilingües.
Según las investigaciones de Wolfgang Müller, de los guaraníes de la región son los Mbya quienes han sabido preservar con pureza sus tradiciones.
Es que en realidad, toda la cultura Mbya, por ser guaraní, le da valor a la palabra, la ritualiza en el canto y la exhibe en la danza sacramentada. El traspaso de la historia, tradiciones y enseñanzas es totalmente verbal, de ahí la importancia.
Los guaraníes están organizados en comunidades con un cacique como autoridad, con caracteres de dinastía, pues las funciones eran hereditarias. La familia en sí era netamente patriarcal.
Eran bravos en la guerra y practicaban la esclavitud para con quienes eran vencidos. 
Hoy se los encuentra asentados en comunidades cercanas a las principales rutas de la provincia, ofreciendo artesanías o solicitando limosnas para sobrevivir ante la desaparición de la fauna que constituía su alimento.
En algunos lugares, como Puerto Iguazú, algunas comunidades están habituados a recibir visitas y representan rituales, danzas de niños y muestran sus costumbres, armas, trampas y música. Los más osados pueden realizar desafiantes viajes en pick ups o vehículos 4x4 hasta las comunidades de Jejy o Caramelito, cercanas a la costa del río Uruguay, a 35 kilómetros de El Soberbio. Allí viven más naturalmente y son poco visitados por extraños. Si la opción es aprovechar un viaje, sobre la ruta nacional 12 entre Posadas e Iguazú, hay dos lugares que se pueden visitar. En el Valle del Cuñá Pirú, a 110 kilómetros de Posadas, hay varias comunidades que suelen ofrecer sus artesanías, orquídeas y otras plantas del monte a un costado de la ruta, y pasando la represa de Uruguaí, otras que también ofrecen sus productos. Por la ruta provincial 7, que une Jardín América con Aristóbulo del Valle, hay varias comunidades, y también sobre la ruta 17 que conecta Eldorado con Bernardo de Irigoyen, a la altura de Pozo Azul. 
Son muchos los lugares donde se encuentran, la cuestión es olvidar los prejuicios de la propia cultura y decidirse a adentrarse con respeto en un mundo fascinante.

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