Fue en el marco de un informe sobre la brecha entre lo que paga el consumidor y lo que reciben los productores
“Consumidores pagan la yerba más cara, pero el productor no mejoró”
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) se analizó el mercado de la yerba mate y se criticó como inútil la intervención del Gobierno Nacional sobre los precios
Domingo 19 de agosto de 2012 |
Mate de guerra. | El productor y el consumidor afectados por los precios. | Foto: Archivo
Buenos Aires (Corresponsalía). “La política de intervención en el mercado de la yerba mate no arrojó resultados positivos porque no logró incrementar la oferta y generar precios mas accesibles para los consumidores, afirma un trabajo de investigación realizado por Confederaciones Rurales Argentinas (Cra) que también destaca que “los precios de la yerba mate en góndola treparon a las nubes y ello no significó un mejoramiento de los ingresos de los productores yerbateros”.
El mencionado documento forma parte de una serie de evaluaciones realizadas por el equipo económico de Cra, denominadas 'De la tierra a la mesa' que intentan demostrar la brecha de precios cada vez más amplia que separa lo que reciben los productores agropecuarios por su trabajo y lo que pagan los consumidores finales al momento de comprar esos productos.
En el caso de la yerba mate, según Cra “cuando un consumidor compra un paquete de yerba mate de un kilo a $20 en un supermercado mientras al productor se le paga $6,90 esto significa que ese consumidor está pagando 190% más de lo que percibe el productor”.
Como pasa en el mercado de la leche, las frutas y el maíz, también con la yerba mate sucede que “los productores primarios y los consumidores son los dos eslabones más perjudicados por la política implementada por el Gobierno nacional porque son los que sostienen los márgenes de ganancia que se dan en los sectores de molienda y comercialización de este noble producto de la mesa de los argentinos”, explicaron desde Cra.
El informe señala que “la política intervencionista del Gobierno nacional en el mercado yerbatero significó una caída en la producción potencial y a pesar que se sigue ofreciendo un volumen acorde con la demanda se puso en riesgo a los pequeños y medianos productores, que tienen en promedio unas diez hectáreas”.
Según opinan en Cra “los efectos de la intervención estatal son bien conocidos en el Ministerio de Economía de la Nación y se los puede apreciar en un gráfico elaborado por ese organismo oficial, que muestra claramente el crecimiento de los ingresos, expresados en Margen Bruto, de la Molienda y la Comercialización en detrimento del ingreso del productor. Es necesario notar que esto se ha acentuado en los últimos dos años.”
No definen precios
Los economistas de Cra también destacaron que “los productores agropecuarios no son formadores de precios porque no influyen en el encarecimiento de la mesa de los argentinos y por ende no son responsables de la inflación. Un ejemplo claro es el caso de la yerba mate, donde el precio de la materia prima incide en un magro 10% en el precio final que pagan los consumidores”.
Según Cra “la participación del productor en el precio final fue cayendo desde el 2008 hasta la fecha. Con el último precio fijado por el Gobierno y el valor al consumidor por las nubes, el monto recibido por el productor se encuentra en los niveles mínimos”.
Caída del valor del dinero
Según el informe de Confederaciones Rurales Argentinas (Cra) un productor agropecuario necesita vender una gran cantidad de su producción para poder comprar la canasta alimentaria en el supermercado.
Todas las producciones analizadas por Cra destacan la diferencia de precios que siempre perjudica al productor agropecuario porque vende el resultado de su trabajo a un precio mucho menor que el que debe pagar para comprar los alimentos básicos de subsistencia.
Por ejemplo, según Cra “un productor avícola necesita vender 21 kg. de pollo vivo para adquirir 1 kg. de pollo en la carnicería. Un productor necesita vender 8,5 kg. de cebolla para comprar 1 kg. de cebolla en la verdulería. Un productor de granos debe vender 9,5 kg. de arroz para comprar 1 kg. de arroz en el supermercado. Un pequeño productor yerbatero debe vender 2,9 kg. de yerba mate canchada para comprar un paquete de 1kg. de yerba en el supermercado y un productor cerealero debe vender 3.3 kg. de girasol para comprar 1 litro de aceite en el supermercado”.
Destacan avances en el secado de la yerba mate
Posadas (Prensa INYM). Representantes de secaderos de diversos puntos de la zona productora, del área educativa, funcionarios municipales y provinciales y directores del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), que en conjunto sumaron más de 150 personas, analizaron el miércoles pasado en la localidad de Dos de Mayo el uso del chip en reemplazo de la leña en el proceso de secado de la yerba mate.
Este sistema, el uso del chip, es impulsado desde hace diez meses por el Inym a través del Plan de Tecnificación del Proceso de Secado y en la actualidad son 46 las plantas de secados que lo utilizan. Los resultados de la iniciativa (función de la sustentabilidad de la provisión de chips, esquemas de utilización, zarandas, adaptabilidad del personal, calidad de la yerba, tareas de mantenimiento, etcétera) fueron uno de los ejes de la reunión ayer, desde las 9 de la mañana, en la planta del secadero de Yerbatera.com.
“Este proyecto del Inym nos dio la posibilidad a los yerbateros de salir de la problemática de la falta de leña y en paralelo darle alivio al personal, darle una mejor mano de obra, hoy pueden trabajar mucho más comodos”, graficó José Luis Lorenzo, anfitrión del encuentro. Otro de los aspectos planteados en la jornada que se extendió hasta pasada las 14 fue el mercado de madera para astillas, tema que fue expuesto por la Facultad de Ciencias Forestales de la Unviersidad Nacional de Misiones.
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