La ocasión sirvió para conocer de primera mano las características de la llegada de la fábrica finlandesa a uruguay
La región necesita 100 millones de dólares para seguir creciendo
:: Así lo dijo Gerardo Alonso Schwarz, de la Fundación Mediterránea. De lo contrario, pueden aumentar la pobreza y el desempleo. Reivindicó a la forestoindustria, el turismo y la yerba mate, como los que traccionan la economía
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| Anfitrión. Adolfo Navajas Artaza, vicepresidente de la regional NEA de la Fundación, presenta a los expositores. [Foto:Marcos Otaño] |
Posadas. El diagnóstico es impactante, pero en definitiva busca llamar la atención sobre un punto que involucra a toda la actividad económica: afirma que si las inversiones en la región que abarcan las provincias de Misiones y Corrientes no son del orden de los 100 millones de dólares por año, aumentará el nivel de desempleo y, por ende, la pobreza.
Así lo sostuvo ayer el investigador en jefe del Instituto de Estudios de la Realidad de Argentina y Latinoamérica (IERAL NEA), Gerardo Alonso Schwarz, en el último almuerzo del año de la Fundación Mediterránea regional NEA que se realizó en el hotel Julio César. El evento tuvo una significativa presencia de empresarios de la región que asistieron además a la exposición de Carlos Faroppa, el encargado de negocios de la firma Botnia que -no casualmente- realiza una gran inversión en Uruguay (ver aparte).
“Estamos con una economía que en promedio posee una utilización del 70 por ciento de la capacidad industrial. Esto es 'pleno empleo' en Economía. Por eso, se puede decir que hay que atraer más inversiones”, agregó Schwarz.
Y puntualizó que el PBI actual está 15 por ciento por arriba del de 2001 y eso se está logrando este año, ya que lo anterior “fue una recuperación del perdido”.
Y que hay 40 por ciento de pobres en el país, en tanto en mayo de 2001 era del 35%.
Y enunció que el nivel actual de inversiones tiene una media en torno del 19 por ciento. “A largo plazo, con este nivel, sólo se garantiza un crecimiento del 3 por ciento anual”, indicó.
En cambio, si se quiere que el PBI siga subiendo a una tasa del 5 por ciento, el nivel de inversión debe crecer 4 puntos porcentuales, hasta el 23 por ciento, añadió.
“De allí que se puede inferir que Misiones y Corrientes como región requieren de 100 millones de dólares anuales de inversión para que no aumenten los niveles de desempleo y pobreza”, redondeó su razonamiento.
En ese punto, no soslayó reivindicar el accionar de las actividades más importantes de la región. Son las que realizan la tracción de la economía: la forestoindustria, yerba mate, té, turismo, arroz, tabaco, ganadería, celulosa.
“La inversión directa será de 30%”
El representante de los negocios de la firma finlandesa Botnia, Carlos Faroppa, admitió ayer que la empresa realizará en Uruguay una inversión directa del 30 por ciento del total de 1200 millones de dólares anunciados.
“La inversión en Uruguay son 200 millones en servicios anuales, por compras al mercado interno. Y la inversión final será 30 por ciento en Uruguay, tanto en la obra civil como de servicios durante la construcción de la obra. El resto es la importación de maquinaria”, admitió Faroppa.
Y dio otro ejemplo. “Cuando uno compra un tractor, hace inversiones. Pero el tractor se hizo en Canadá. O cuando se trae un tomógrafo para uso médico y se importa. Pero la inversión se hace y queda acá. Y esto es lo mismo: la industria va a quedar acá y agregará valor aquí”.
Esto significa que el valor real de lo que traerá la firma al Uruguay son unos 400 millones de dólares. La diferencia corresponderá a la construcción de las máquinas de la industria que se dedica a la elaboración de pasta celulósica. Y que dicho monto se volcará en el país de origen.
Asimismo, un dato que sorprendió a los asistentes a la charla que diera el ingeniero forestal uruguayo representante de la finesa, fue el de que las forestaciones con latifoliadas están en un 90 por ciento en América latina.
Esto significa plantaciones de especies con hojas grandes tales como el eucalipto. Y además, volvió a reivindicar el tipo de tratamiento de efluentes que realizarán. “Será el de mayor estándar en el mundo, al igual que el realizado en las cinco plantas que posee Botnia en su país de origen”, enfatizó.
Se trata de un sistema de tratamiento biológico con fangos activados. Es decir que los desechos industriales pasan por filtros hasta caer en piletones con bacterias y protozoarios actuando y degradando materia orgánica. Esos barros se los mantiene vivos: se los alimenta, se los oxigena y funcionan eficientemente.