Martes 13 de Noviembre de 2007

La Presentación estuvo s cargo de "exaltando lo nuestro"

Noche del dos por cuatro con Fabio y su Cuarteto del Plata

:: El apostoleño se presentó en el Instituto Montoya junto a sus músicos. Para el final invitó al maestro Ricardo Ojeda

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Fabio y fuelle. El músico trajo los aires porteños a su provincia natal. [Foto:Marcos Otaño]

Posadas. “Una noche para vivir el dos por cuatro con mayúscula”, anunció Daniel Fiorino, uno de los organizadores de la Gran Noche de Tango, el domingo a las 21 en el Auditórium Montoya. Música, canciones y danza dejaron su brillo en un memorable espectáculo protagonizado por el bandoneonista apostoleño Fabio Mazurkievicz.
El joven dirige el Cuarteto del Plata, que con un estilo propio y contemporáneo pero sin olvidar los yeites clásicos del tango, acercó el aire porteño a cada espectador.
La velada comenzó cuando el misionero que desde muy joven incursiona en la música de arrabal, interpretó un solo en el fuelle.
Lo acompañaron en el repertorio Aldo Saralegui en piano, Juan Bringas en violín y Emilio Longo en contrabajo a quienes se suma en algunas piezas la voz de Fernando Rodas.
 “En este Tarde gris”, “El último café” y “Por una cabeza” conmovieron al público con la voz de Fernando Rodas, quien desde el proscenio comentó con acento porteño las andanzas del cuarteto y las giras que cada integrante realiza también con prestigiosas compañías de tango.

Tango y danza
Cuando el espectáculo no podía ser mejor, dos parejas de bailarines  subieron a escena para deslumbrar con sus coreografías de gran destreza y precisión.  Ellos eran Verónica Palacio, Lida Mantovani, Cristian Correa y Omar Quiroga.
El repertorio fue un verdadero recorrido por la historia del ritmo del dos por cuatro, desde sus orígenes milongueros hasta la actualidad.
Al promediar el show, voz y fuelle reprodujeron un  verdadero diálogo en cada frase melódica de “La última curda”.

Final emotivo
Como cierre de la gran noche Mazurkievicz invitó al escenario al maestro Ricardo Ojeda, para interpretar “La Cumparsita” a cuatro manos.
Tal como en sus primeras clases cuando la pasión por el fuelle lo trajo a Posadas a incursionar en el  instrumento, la música encontró a Fabio y a su maestro juntos, llevando la efusiva melodía a copar cada rincón del auditorio.