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Miércoles 25 de Octubre de 2006

El referendo por ampliar el canal de panamá interesó poco a la población

Los panameños signados por su desgracia y dolor

:: A los 32 muertos por un jarabe y 43 en estado crítico, el lunes, sumaron18 personas que se calcinaron dentro de un colectivo

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Atrapados. En cinco minutos las llamas acabaron con la vida de 18 personas.

PANAMá. La muerte de 18 personas en la explosión de un bus público en pleno centro panameño, sumado al fallecimiento de 32 pacientes  en las últimas tres semanas por tomar jarabes envenenados, eclipsó la euforia por el sí masivo que obtuvo el domingo el proyecto de ampliar el canal.
Cuando ultimaban el recuento de los votos emitidos en el referéndum y los principales analistas trataban de interpretar el alto nivel de abstención, un autobús se incendió a principios de la tarde del lunes en una calle del corazón de la capital panañema dejando una escena dantesca de cuerpos calcinados de trabajadores que intentaron escapar sin éxito del interior.
La televisión repetió ayer las escenas de pasajeros gritando auxilio entre las llamas, que consumieron en cinco minutos el vehículo. “Horroroso”, “Tarde trágica en la ciudad”, “18 calcinados” fueron los titulares de prensa, que acusó al gobierno de negligencia, relegando la decisión de dar el visto bueno a la ampliación del canal interocéancio con la construcción de un tercer juego de esclusas.
A esta tragedia se suman las muertes de 32 pacientes que consumieron un jarabe para la tos en el que aparecieron rastros del químico industrial dietinelgilcol utilizado en los refrigerantes de radiadores.
Y lo peor puede estar aún por llegar, porque hay 43 personas en estado crítico por el medicamento.
El diario La Prensa aseguró que “mientras siga la desidia oficial, dolor y muerte, Panamá no va a salir del subdesarrollo”.
“¿Cuántos muertos más tiene el pueblo que poner para esperar que se cumpla con las leyes?”, advirtió La Estrella de Panamá tras asegurar que la tragedia del lunes “se suma a la crisis por la muerte de los envenedados”.
También el PanamáAmérica calificó de “horripilante” las muertes y acusó al gobierno de indiferencia al demorar “una solución para el sistema de transporte público que hace tiempo colapsó”.