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viernes, 19 de diciembre de 2014

Productivo Chacra Virtual - El Productivo
Alternativas
El factor “Nada se pierde”
La casa ecológica de botellas concebida por la familia de artesanos Santa Cruz es un atractivo más para Iguazú. A pocos metros de la ruta hacia Cataratas y a no más de 15' de los saltos, es un ejemplo de aprovechamiento integral de los desechos
Fotos: Eugenia Rossano
La idea surgió cuando quiso construir una casa de muñecas para su hija, comenzó experimentando con botellas plásticas (las de gaseosas) con una técnica única por la cual logró "ladrillos plásticos”.
Los humildes pueden construirse sus propios muebles sin tener que recurrir así a lo que la sociedad desecha
Los humildes pueden construirse sus propios muebles sin tener que recurrir así a lo que la sociedad desecha
El techo se hace con cajitas de leche o vino en tetra.
El techo se hace con cajitas de leche o vino en tetra.
¡Salud! Un simple frasco de tomates triturados se transforma en una copa.
¡Salud! Un simple frasco de tomates triturados se transforma en una copa.

Puerto Iguazú. La casa ecológica de botellas es un proyecto auto sustentable que reúne elementos interesantes, creativos e ingeniosos, que permiten reflexionar y tratar de cambiar nuestra conducta ambientalista.

El emprendimiento lo encararon Alfredo Santa Cruz y su familia. En el lugar, con amabilidad y una disposición para no guardar secretos de su ingenio y creatividad, Santa Cruz cuenta cómo la idea surgió un día cuando quiso construir una casa de muñecas para su hija. Comenzó experimentando con botellas plásticas (las de gaseosas) con una técnica única por la cual logró "ladrillos plásticos" (ver foto).

Pero como todo visionario, fue más allá y se lo planteó como una solución para la vivienda, además de una manera transformar los residuos y aprovechamiento de los desperdicios. El prototipo que armó ocupó 1200 botellas plásticas en sus paredes, para el techo utilizó alrededor de 1300 cajas de leche y vino del tipo tetra-pack.

Las puertas y ventanas están construídas con las cajas plásticas de CD y, como si esto fuera poco, la casa tiene un cama, sofá, una mesa ratona, todo hecho con las mismas botellas plásticas, un coqueto florero con el pico de una de ellas, una cesta para tomar mate, y un calentador solar de agua en el que se emplearon botellas pintadas de negro para que absorban mejor los rayos solares. Pero claro, siempre se necesita limpiarlas previamente, para ello confeccionó una escobillón con "cerdas" de hilos cortados del plástico de las botellas. También se colocó una cortina trenzada con tiras de envases tetra-pack.

Si se pregunta acerca de los beneficios, sólo puede decirse que son muchos: la casa se aprecia así en plenitud de botellas, pero también puede revestirse con material desplegable y cemento, y así la pared contará con una capa de aire que actuará como aislante del frío y calor. El techo lleva igualmente elementos aislantes, como lo son los envases tetra-pack, además de las capas de aluminio, cartón, nylon, entre otros.

Todo se combina

Santa Cruz y su familia, en su condición de artesanos también confeccionan con material desechable carteras, manteles, juguetes de cocina con latas de gaseosas, cinturones que combinan crochet con los abridores de las latas, autos de juguete y hasta billeteras con envases tetra-pack.

Cuatro áreas

El proyecto se sustenta en cuatro partes diferentes, pero muy unidas entre sí. Ellas son la ecológica, la social, la cultural y la turística.

En lo ecológico, afirma Santa Cruz, "estamos convencidos que el cuidado del planeta es tarea de todos y que con pequeños gestos es posible realizarlo, en nuestros comentarios siempre decimos que para cuidar el planeta, no es necesario salir a recolectar residuos, pero sí saber que hacer con ellos".

“En las campañas que realizamos ponemos especial énfasis en no dejar a la intemperie elementos como inodoros, bidet o todo tipo de cacharros que pueden acumular agua de lluvia, en tal caso destruirlos y evitar así la proliferación de mosquitos que pueden traer epidemias de dengue o fiebre amarilla, demostramos en la práctica que los residuos pueden transformarse en elementos útiles, que pueden crear una salida laboral para quien así lo quiera y con ello impedimos que se sepulten o quemen, de este modo cuidamos el planeta de manera diferente, económica y contribuimos a disminuir la cantidad incontrolable de gas carbónico que emitimos diariamente, los que provocan el calentamiento global".

En lo social

En lo social, “demostramos gratuitamente todo lo que sabemos hacer con los residuos, particularmente la técnica que descubrimos y es única en el mundo, la cual permite construir la casa y todos los muebles. Y de este modo las personas que se interesen puedan usarla, sin tener que pagar nada, y especialmente, los más humildes si quieren mejorar su calidad de vida, o tener una salida laboral, usando residuos como materia prima, para fabricar elementos que pueden comercializar”.

En lo cultural, "podemos decirles que una de nuestras casas es portátil, se puede armar y desarmar, la usamos como herramienta para alcanzar mensajes de concientización ambiental, con la cual viajamos, a todos los lugares que somos invitados, y no cobramos nada por nuestro trabajo, si solicitamos ayuda para trasladarnos, alojamiento y comida, subsidiamos nuestras familia y el proyecto con la venta de artesanías, manualidades y colaboraciones que recibimos de turistas y personas, que reconocen nuestro trabajo, y de este modo mostrar y enseñar en las escuelas, a niños, y profesores, como transformamos la basura en cosa útiles, concientizando a los habitantes de futuro".

En lo turístico, “la casa ecológica de botellas en Puerto Iguazú se transformó en un atractivo más. La novedosa construcción atrae a visitantes de la Argentina y el mundo, llegados a la región para ver las Cataratas de Iguazú y al regreso a sus hogares, los comentarios positivos dan lugar a la llamada propaganda de boca en boca, y con esto, muchas son las personas que colaboran para sustentar nuestro trabajo, porque ellos, como nosotros, creemos que es posible vivir en armonía con la naturaleza, aquí en nuestra casa grande, El Planeta Tierra”.

“Cuando uno va a ese lugar lo hace tan solo por curiosidad, cuando se va ya nada es igual la conciencia se transforma de solo pensar que ese tipo de desecho resistirá entre 100 y 1000 años en el Planeta y provoca la reflexión, la creatividad contagia, las ganas de transmitir lo vivido y experimentado, tal como lo pide Alfredo Santa Cruz, se define en compromiso, un compromiso con nuestro Planeta Tierra, un compromiso con la comunidad y con el mundo que queremos dejar a los que vendrán”.

 
Ficha técnica
Los materiales.
En total, la casa prototipo contiene
- 1200 botellas plásticas (tipo PET) en sus paredes
- 1300 cajas de leche y vino (Tetra Pack) en el techo
- 140 cajas de compact-disc en sus puertas y ventanas
- 120 botellas plásticas (tipo PET) en los sofás
- 200 botellas plásticas (tipo PET) en la cama.

Ubicación
Barrio Las Orquídeas, Manzana B, Lote 7. (3370) Puerto Iguazú, Misiones, Argentina.