Revista Rumbos. Ver sumario para este domingo

Vital Salud
Martes 8 de Septiembre de 2009

Es importante el diagnóstico precoz

Enfermedades renales en niños, patología tratable

:: Hay que controlar cómo funciona el riñón de los chicos. Conozca sobre las funciones de este órgano trascendental y la diálisis en chicos

Clic aquí para ampliar
click en la imagen para ampliar
Control exhaustivo. Auxiliar de enfermería chequendo la diálisis.
Clic aquí para ampliar
click en la imagen para ampliar
Diálisis, esperando el trasplante. Con una detección precoz se puede atenuar el deterioro del aparato renal hasta el reemplazo del órgano. Para ello es necesario conocer algunas cuestiones sobre este duro tratamiento, que aún así, alienta esperanzas. [Foto:Marcos Otaño]
Clic aquí para ampliar
click en la imagen para ampliar
Sandra Elizabeth Morales. Diplomada en la UBA (Universidad de Buenos Aires) en Nefrología Infantil Especialista en Nefrología Infantil por la NEFROSAP y Colegio de Médicos de Misiones. Especialista en Nefrología Infantil por el Ministerio de Salud Pública de la Nación. Beca de Nefrología Infantil en el Hospital Juan P. Garrahan. Médica Nefróloga del Hospital Pediátrico de Posadas. Trabaja en Fresenius Medical Care (Jujuy 1962).

Posadas. “Es un grave error de concepto pensar que, porque el niño orina, le funcionan bien los riñones”, sin muchos rodeos así comienza a hablando la nefróloga y pediatra local Sandra Morales.
Para reafirmar su argumento explica que las funciones del riñón van mucho más allá de evacuar líquidos, entre ellas se encuentran: concentran la orina (función que se pierde frente a la insuficiencia renal, se vuelven poliúricos: orinan mucho, sobretodo de noche, incluso llegan a mojar el colchón); filtrar y eliminar sustancias degradadas de los alimentos, medicamentos, etc, que ingerimos; control del metabolismo del calcio y fósforo, remodelación ósea; control de la presión arterial, mediante hormonas como la renina, angiotensina y aldosterona, y volumen circulante de líquidos; estimulación de la producción de glóbulos rojos, mediante la eritropoyetina; regulación del equilibrio ácido-base de la sangre y las células y de la osmolaridad con el ajuste de sodio, potasio, calcio, fósforo, etc.

Ecografía prenatal
“La enfermedad renal puede aparecer en forma brusca o aguda, prolongada o crónica, o bien ser un hallazgo o asintomático. Un gran aporte al diagnóstico precoz lo introdujo la ecografía, sobretodo en el período prenatal al detectar malformaciones urológicas y anomalías de número y tamaño renal, las más frecuentes agenesia renal unilateral, hidronefrosis, etc.” detalló la especialista.
Y agrega “el pediatra debe ser exhaustivo e incisivo en el interrogatorio a los padres, ya que para ellos la mayor ingesta de agua (polidipsia), incontinencia de orina o enuresis nocturna en mayores de 5 años, no les llama la atención, o bien episodios febriles medicados empíricamente sin un  análisis de orina hace imposible la pesquisa de una infección urinaria”.
Según los estudios el antecedente de prematuro (35 semanas), bajo peso al nacer (menor a 2 kilos y medio) y de la internación en el período neonatal, no debe ser un dato menor para el pediatra, porque tiene un alto impacto la menor masa renal con la que nacen estos bebés y  la exposición a nefrotóxicos en los primeros días de vida, de un riñón inmaduro.

Patologías más frecuentes
Morales también ahondo en este tema y las fue enumerando de acuerdo a la importancia. Marcó en primer lugar las infecciones del tracto urinario, tercera causa de infección en pediatría, atrás de las respiratorias y las gastrointestinales, que de no ser diagnosticada, se pierde la oportunidad del seguimiento y las posibles complicaciones sobretodo en los menores de 2 años. En segundo orden las enfermedades glomerulares: sobresalen la glomerulonefritis postinfecciosa y el síndrome nefrótico. Luego se posicionan las enfermedades tubulares (acidosis y alcalosis metabólicas); tubulointersticiales (exposición a alérgenos, tóxicos y medicamentos); insuficiencias: renal aguda y renal crónica; tumores: el más frecuente es el de Wilms, y el riñón es asiento de metástasis de otros tumores; Litiasis (formación de piedritas en el árbol urinario, generando uno de los dolores más agudos e intensos que se pueda soportar); anomalías hereditarias y congénitas (poliquistosis, displasia multiquística, válvula de uretra posterior, hidronefrosis, reflujo vesicoureteral); hipertensión arterial.
Ante esto Morales manifestó que “la derivación al nefrólogo pediatra debe ser precoz y oportuna, ya que se pueden tomar medidas para enlentecer la progresión al fallo renal, y tener la posibilidad de hacer la biopsia, método de diagnóstico anatomopatológico que lo realizo bajo anestesia y con una internación mínima,  de gran utilidad para estadificar la insuficiencia renal y orientar el tratamiento” comenta Morales.

Después del diagnóstico ¿Qué?
Luego de que se llega a un diagnóstico preciso, se toman estos caminos, “Curativo”, si es una infección urinaria, o una nefritis postinfecciosa; “Conservador”, mediante medicaciones y “De reemplazo de la función renal”, con diálisis o trasplante.
En cuanto a la diálisis en niños Morales comenta, “la mayoría de las veces es el tratamiento de inicio, con mucho pesar tengo que comunicarles que la enfermedad renal en niños cuesta detectar, es un órgano silencioso que desde el momento que tenemos 2, la claudicación parcial es compensada, hasta el punto que cuando llegan al nefropediatra, el daño es irreversible y no queda otra opción que la diálisis, porque no se programa un trasplante en 48 horas”.
“Sin contar los innumerables casos -continua- que por nuestra población sé que no están diagnosticados, actualmente estamos dializando niños desde los 2 meses y hasta 15 años inclusive”.
Para esto, en el Fresenius Medical Care (sobre Jujuy a media cuadra del Club Mitre), uno de los dos centros de diálisis de Posadas, se cuenta con dos modalidades: “Diálisis peritoneal”,  es diaria, preferentemente nocturna, el niño se conecta por una cánula colocada en la panza, a una máquina que cicla con baños de diálisis, mientras duerme y durante el día lleva su vida normalmente. O “Hemodiálisis”, es trisemanal, de 4 horas cada sesión, el niño se conecta mediante una fístula en el brazo a una máquina del centro de diálisis (por lo que es importante la cercanía al establecimiento).
“Qué modalidad se hace, lo decidimos en conjunto con la familia, dependiendo de la patología, el tamaño del paciente y de la cercanía al centro de diálisis” agrega la nefróloga.

Llegar al transplante
“El capítulo del trasplante renal, lo dejo para lo último, siendo que es lo primero que me preguntan los padres cuando llegan a mi consultorio, y yo les contesto que creo importante que sepan los tiempos que lleva inscribir a un paciente en lista de espera y si bien el niño tiene a sus padres que son potenciales donantes, todos los pasos establecidos y a cumplimentar en el SINTRA, (el registro computarizado del INCUCAI) duran  aproximadamente 6 meses o más”